La Fonda de Bossio (posteriormente conocida también como Hotel Bossio) fue uno de los establecimientos hoteleros y de hospedaje más emblemáticos e importantes de la ciudad de Alicante durante la segunda mitad del siglo
XIX y principios del siglo
XX.
Su historia está ligada al nacimiento del turismo en la ciudad, a la llegada del ferrocarril y a una famosísima anécdota real protagonizada por la realeza europea.
Ubicación y Características
La fonda se encontraba situada en pleno centro neurálgico de Alicante, muy cerca del Teatro Principal. En una época en la que las casas de huéspedes solían ocupar únicamente plantas aisladas de edificios residenciales, la Fonda de Bossio destacó por expandirse y ofrecer servicios avanzados para su tiempo.
Era considerada un alojamiento "
de primer orden". Para la época, contaba con lujos muy cotizados
:
• Servicio de carruajes propios para recoger a los clientes en el puerto o en la estación.
• Intérpretes de varios idiomas.
• Un reputado restaurante que combinaba la cocina española con la francesa e inglesa.
En su época dorada, alojó a personalidades históricas como Hans Christian Andersen y la Emperatriz Sissi, quienes degustaron sus famosos menús maridados con el típico vino alicantino.
El episodio más célebre de la historia de este establecimiento ocurrió en otoño de
1893. La emperatriz Isabel de Austria, mundialmente conocida como "
Sissí Emperatriz", viajaba a bordo de su yate Greif cuando una fuerte tempestad en el Mediterráneo obligó a la tripulación a refugiarse en el puerto de Alicante.
Al desembarcar de incógnito, los lugareños le recomendaron comer en el mejor sitio de la ciudad, la Fonda de Bossio. Durante el almuerzo, le sirvieron como postre unas granadas. La emperatriz quedó tan maravillada por el sabor y la calidad de la fruta que compró varias cajas para cargarlas en su barco e inquirió sobre el origen de tal manjar.
Los responsables de la fonda le explicaron que procedían de la vecina localidad de Elche, una villa rodeada de inmensos huertos de palmeras. Esta revelación despertó tanto la curiosidad de Sissí que, unos días más tarde, decidió visitar Elche. Fue durante esa visita cuando bautizó a la famosa palmera de siete brazos como "
Palmera Imperial" en el Huerto del Cura, un hito histórico cuyo origen directo comenzó, precisamente, en las mesas de la Fonda de Bossio.
Evolución y Cierre
A las puertas del siglo
XX, Alicante vivió un auténtico colapso turístico de invierno; la ciudad se consideraba un "
invernadero" climatológico y los hoteles (incluido Bossio) estaban tan llenos que los dueños tenían que alquilar casas particulares para reubicar a los viajeros.
Sin embargo, con el paso de las décadas y el avance del siglo
XX, las viejas e ilustres fondas decimonónicas como Bossio, la del Vapor o la de la Balseta empezaron a quedarse obsoletas ante la aparición de hoteles más modernos con baños en todas las habitaciones, terrazas a la Explanada y servicios contemporáneos (como el Hotel Palas, el Victoria o el Carlton).
Aunque la Fonda de Bossio acabó desapareciendo para dar paso a la modernización urbana de la ciudad, quedó inmortalizada en las guías históricas de Alicante y en las crónicas de los viajes regios de finales del siglo
XIX.
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