
La Torre del Reloj es el símbolo de Pinoso y no sólo su monumento más esmerado; representa la propia identidad pinosera. Se trata de una de las pocas torres levantadas ex profeso para ostentar un reloj, sin más función que la de dar la hora.
Lo más habitual es que se encargue de ello el campanario de la parroquia o la fachada del Ayuntamiento. En Pinoso, en cambio, la Torre del Reloj tiene una vocación laica y estrictamente civil.
Cierto que no es la única torre así. La Torre del Reloj de Monóvar, verdaderamente, estaba antes, igual que, antes que nosotros, Azorín ya había señalado su peculiaridad.
Pero todo eso no viene sino a subrayar el valor simbólico de la torre de Pinoso. En efecto, la torre se levantó con una clara voluntad de autoafirmación, poco después de que en 1826 el pueblo consiguiera su independencia de Monóvar; si Pinoso ya no era una pedanía, si era municipio por sí mismo, debía tener su propia Torre del Reloj.
De un tiempo a esta parte, la efeméride —el Día del Villazgo— se celebra en torno al 12 de febrero con una feria que pone a prueba la solvencia gastronómica de Pinoso, de sus embutidos y sus restaurantes.
En las calles que rodean a la torre, las mujeres cosen mocasines a la puerta de casa. Al final, la Ermita de Santa Catalina domina sin arrogancia los tejados y los viñedos.
Se construyó en época reciente en un antiguo aljibe. También están excavadas en la tierra algunas viviendas del Barrio de las Cuevas que se extiende a sus espaldas, con casas y calles de un pintoresquismo levemente sórdido.
El verde de los viñedos ya tiene ribetes ocres y rojizos, que nos sumergen en el otoño —resaca de una buena vendimia— camino de Las Encebras. Salimos de Pinoso en dirección a Monóvar y seguimos indicaciones tras la rotonda.
Entre las vides reptantes que ya han cumplido la temporada —son cepas de monastrell para vino—, algunas parras con los racimos de aledo envueltos en papel siguen madurando la uva poco a poco, hasta Nochevieja.
Unas montañas tenues y sinuosas, casi inadvertidas, rodean el paisaje.
Las Encebras es una pedanía de un sosiego conventual. Por allí mismo pasa el sendero GR-7, uno de los modernos caminos de Santiago que atraviesan Europa.
Unos 5 kilómetros después, divisando la trastienda de las canteras, llegamos al refugio de las Tres Fuentes, en el monte Coto, con unas aseadas instalaciones para una comida campestre.
De regreso, cruzamos el pueblo y salimos hacia Fortuna. Una tupida columna de cañas surca los viñedos como una romería y redime a este llano de la desertización. Es la Rambla de Abanilla.
Al llegar al Rodriguillo tomamos la carretera de La Algueña y, un kilómetro después, entramos hacia las canteras de mármol. Una bifurcación nos ofrece dos atractivas posibilidades; el Cabezo de la Sal o las propias canteras.
El cabezo tiene la textura del bacalao en salazón: parece un monte conservado en salmuera. Las extracciones que se obtienen aquí se envían por un saleoducto a las salinas de Torrevieja. Pese a la hostil composición del subsuelo, el cabezo, que ofrece el panorama más generoso en este tramo del Vinalopó, está repoblado con unos pinos menudos y joviales.
Luego, un paseo sobrecogedor por las espectaculares canteras —la otra alternativa en la última bifurcación— nos transporta a la gloria y al caos de la civilización, a la construcción de las pirámides de Egipto y a las ruinas de Pinoso.
Las murallas de Babilonia, al mundo después de todos los cataclismos, a una naturaleza colosal que acabará convertida en pavimento para un edificio de oficinas.
La contemplación de las canteras nos ha trastocado la noción del tiempo, aquel que la torre de Pinoso pretende apresar vanamente... El tiempo, que, como decía Joan Fuster, es, precisamente, eso que pasa. Firmado: Lluís Ruiz Soler | 21/11/1999 | "Información de Alicante"
Enlace al original

Pinoso, Comarca del Medio Vinalopó.
A 30 Km. de Elda y 56 de Alicante.
6.000 habitantes.
550m. sobre el mar.
Información: tel.966 970 250 (Ayuntamiento).
Cómo llegar:
Por la A-3 (autovía de Madrid), a Novelda, Monóvar y Pinoso.
Viniendo del interior, salida al hospital de Elda hacia Monóvar.
Dónde comer:
Paco Gandía (San Francisco, 2,tel. 965 478 023).
Alfonso (Pl. de España, 4, tel. 965 477 820).
En todos destacan las especialidades tradicionales.
Dónde comprar lo típico:
Vinos de Pinoso, en la cooperativa, asociada a Bocopa; vende al público incluso los sábados y domingos por las mañanas. En las carnicerías, reputados embutidos pinoseros.
A 30 Km. de Elda y 56 de Alicante.
6.000 habitantes.
550m. sobre el mar.
Información: tel.966 970 250 (Ayuntamiento).
Cómo llegar:
Por la A-3 (autovía de Madrid), a Novelda, Monóvar y Pinoso.
Viniendo del interior, salida al hospital de Elda hacia Monóvar.
Dónde comer:
Paco Gandía (San Francisco, 2,tel. 965 478 023).
Alfonso (Pl. de España, 4, tel. 965 477 820).
En todos destacan las especialidades tradicionales.
Dónde comprar lo típico:
Vinos de Pinoso, en la cooperativa, asociada a Bocopa; vende al público incluso los sábados y domingos por las mañanas. En las carnicerías, reputados embutidos pinoseros.



No hay comentarios:
Publicar un comentario