
Pues bien: esta historia tiene sus orígenes en la Colegiata de Gandia.

S egún cuenta la leyenda, a una joven mujer que vivía hace siglos en Gandia le cayó un “pétalo de jazmín” en la cabeza, paseando por la entrada principal del templo, y murió al acto. Al parecer, este “pétalo”, que pesaba más de 400 kilos, era de piedra y pertenecía a uno de los ornamentos del rosetón, si bien se extendió la historia de que la joven era tan delicada que le mató un único pétalo de una flor.
Existen dos versiones vinculadas a esta leyenda. La primera cuenta que, en tiempos pasados, una joven de gran belleza y extrema sensibilidad (apodada “la delicada”) salió de misa en la Colegiata de Santa María de Gandia justo cuando las campanas repicaban con fuerza. El estruendo fue tan intenso que la joven, de carácter frágil, se sobresaltó de tal manera que cayó muerta en el acto. Desde entonces, su historia quedó grabada en la memoria popular como ejemplo de una muerte tan repentina como singular, causada por algo tan cotidiano como el tañido de las campanas.
Su relación con la Colegiata es directa, ya que el suceso, según la tradición, ocurrió justo a las puertas del templo, y el hecho de que la joven saliera de misa le dio un matiz piadoso y casi trágico a la historia. La anécdota se convirtió en parte del folclore local, hasta el punto de que la Colegiata y la figura de la Delicà permanecen unidas en el imaginario gandiense, mezclando devoción, curiosidad y romanticismo en torno a uno de los templos más emblemáticos de la ciudad.
La segunda versión es la más extendida y “material” de la leyenda. En esta variante, la Delicà de Gandia (joven muy hermosa y de salud frágil), al pasar junto a la Colegiata de Santa María recibió el impacto de un fragmento de piedra desprendido de una flor tallada en la fachada o en un saliente ornamental del templo. El golpe, aparentemente leve, fue suficiente para causarle la muerte, debido a su delicada constitución.
El hecho quedó tan grabado en la memoria colectiva que dio origen al apodo con el que se recuerda a la muchacha (la delicada) y a la propia leyenda, vinculando para siempre su trágico final con la Colegiata. Así, el templo no solo es protagonista por su historia religiosa y arquitectónica, sino también por este episodio que mezcla fatalidad, fragilidad y un punto de misterio sobre la verdadera causa de su muerte. Firmado: Valencia Bonita | Copyright © | Fotos: O-CITY_Official


No hay comentarios:
Publicar un comentario