

L
os primeros pobladores de El Campello sabían lo que se hacían. Eligieron un lugar estratégico para pasar la vida: la Illeta dels Banyets. Este yacimiento, con el legado de los ritos ibéricos, las ánforas para salazones y las termas romanas se encuentra en venta.
La Illeta, que en la actualidad es propiedad privada, podría pasar a ser propiedad de la Diputación Provincial, como parte del patrimonio histórico. Falta que las administraciones lleguen a un acuerdo sobre la gestión y mantenimiento de la olvidada Illeta y que la venta del «inmueble» se efectúe con pulcritud.
La Ileta dels Banyets, conocida como los Baños de la Reina, está en venta. El yacimiento arqueológico, ubicado en una pequeña península en la costa del municipio, pertenece -entresijos de los promotores inmobiliarios- a la familia de empresarios Tolón desde hace décadas.
«Hemos mantenido un primer contacto con la Diputación Provincial que está interesada en adquirir el yacimiento como parte del patrimonio histórico», comenta Juan Antonio Tolón, «pero todavía no hay nada en firme». La institución confirma, a través del Gabinete de Presidencia, su interés por llevar adelante la compra y asegura que «el proceso está en marcha».
Sin embargo, el primer paso se quedó en el aire cuando la oposición municipal de El Campello -PSOE y EU-EV- retiró el punto sobre esta cuestión «para obtener más información sobre la venta y los fines políticos de dicha adquisición».
Dejando a un lado las cuestiones de fondo, la Illeta dels Banyets es un yacimiento «excepcional». Lo ideal sería «convertir la Illeta en un lugar visitable, que se tome conciencia de su protección y trascienda socialmente», explica el arqueólogo Manuel Olcina Doménech, que realizó las excavaciones de la Illeta en los años 80.
Un lugar con las huellas de los pobladores de la edad de Bronce, los iberos y los romanos. La isleta era un lugar de comercio e intercambio, protegido por los dioses, un «emporío» ibérico, afirma Olcina.
Un pequeño altar de piedra de tipo semita, una cabeza femenina de terracota para quemar perfumes y vasos con inscripciones en greco-ibérico son algunas de las piezas rescatadas de este lugar y que en la actualidad se pueden contemplar en el Museo Arqueológico Provincial.
El yacimiento se encuentra en «buen estado» de conservación pese al lógico deterioro del tiempo y la erosión, comenta Olcina. Existía un barrio industrial de alfareros ibéricos y como muestra «el yacimiento cuenta con un horno de cocción donde se fabricaban ánforas» en las que posiblemente se depositaban salazones y productos para vender en otros puntos o poblados.
La plancha superior de dicho horno está casi completa. Al parecer, la Illeta también fue un lugar predilecto para los siguientes inquilinos en la historia. Los restos de una villa romana revelan que unos pobladores de alto rango «cuestión que se deduce de la existencia de termas» se asentaron en este lugar.
Todavía resta llevar a cabo la excavación de gran parte de la Illeta y descubrir algunas incógnitas, como dónde se encuentra la necrópolis del poblado ibérico. Cuestiones que ya inquietaron a Figueras Pacheco y al principal impulsor de los estudios sobre la illeta: Enrique Llobregat.
«Cada yacimiento tiene su peculiaridad y su papel en la antigüedad. Los arqueólogos tenemos el objetivo de hacerla comprensible y no quedarnos en la labor científica», explica el arqueólogo Manuel Olcina, quien ha publicado el libro La Ilteta dels Banyets. Estudios de la Edad del Bronce y la Época Ibérica. Firmado: E. LL. Pardo | 01 mayo 1999 | Información



No hay comentarios:
Publicar un comentario